Viernes 26 de Septiembre: “El pase en la enseñanza de Lacan”
¿Qué se transmite en un fin de análisis?
En la anteúltima noche de esta valiosa propuesta teórico-clínica – basada en el recorrido del seminario de Miller: “El banquete de los analistas” y sostenida en el trabajo del cartel, se abrió un espacio de lectura en el que se entrecruzan no sólo la letra, sino también las singularidades de quienes lo habitan.
De allí decanta, como producto, la tensión entre Psicoanálisis – Analistas – Escuela. El deseo de saber, que es también el deseo del analista, empuja la pregunta: ¿qué quiere la Escuela de sus psicoanalistas?
En el capítulo 21, plantea la idea de Lacan, que propone un procedimiento inédito: pasar de ser practicante del psicoanálisis a ser analista por la vía del pase. Esto supone el pasaje del inconsciente como verdad al inconsciente como saber. Al final de un análisis, se obtiene una ganancia: el saber. Se ubica entonces la relación del analista con su propio deseo y con lo real del análisis. Posteriormente, en el capítulo 22, se interroga: ¿qué es un analista? El pase surge así como su propuesta para responder si un candidato puede atravesar esa experiencia, dando cuenta de lo que se juega en la práctica analítica. Sin embargo, no se trata de una exigencia: no todos deben llegar hasta ese punto. El pase constituye, más bien, un intento de formalizar la modificación subjetiva radical que va más allá del síntoma.
Reseña a cargo de Paula Sánchez

