5ta Noche de la orientación lacaniana 2026

Reseña

“El lugar y el Lazo” – Capítulo VI: “Fuera-de-sentido” y Capítulo VII: “Lo real es sin ley”

Participan: Alicia Carlsen, María Eugenia Gonzalez, Lucía Sowa.

María Eugenia González, asociada y docente universitaria toma como rasgo singular de su trabajo “Pensar la política del psicoanálisis en la Universidad”. Destaca allí y a mi entender, una cita novedosa de J. A.Miller en la que nos recuerda la importancia de ser radicales con los principios del psicoanálisis, pero teniendo en cuenta los contextos de aplicación (p333). Se debate acerca de la diferencia entre transmitir conocimiento y la transmisión del psicoanálisis. Se piensa en la posición de los alumnos hoy, que tienden a cuestionar el saber y sus figuras de trasmisión, más que mostrar curiosidad por el saber, deseo de saber.

Lucía Sowa practicante del psicoanálisis se pregunta a cerca de ¿Por qué el psicoanálisis hoy? Destaca la diferencia entre psicoterapia y psicoanálisis, señalando que este último más allá del sentido introduce la cuestión del goce, lo que posibilita tachar al Otro. A diferencia de la psicoterapia que, en el empuje de hacer existir la relación sexual, nos retrotrae a lo peor.

Finalmente, Alicia Soler (AP), titula su trabajo “Un psicoanálisis sin punto de basta”.Sitúa allí, el deseo del analista como pivote que posibilita la articulación entre significante y goce para posteriormente preguntarse por el lugar del analista y la época. Va ubicando los puntos de basta, arreglos y desarreglos posibles en la lógica de un análisis. Señala como una de las características del pase, la elucubración de la relación entre lo fuera de sentido y los artificios del sentido.

Vivifica la transmisión, al traer el testimonio de pase presentado recientemente en las I Jornadas del Pase de la EOL, de Gisela Smania “Sosegate”, para ilustrar el pasaje que se produce en el curso de un análisis, acerca de la semantofilia (amor al sentido) a la semantofobia (fobia al sentido) que trabaja Miller en este curso, al relativizar el sentido y ubicar aquello que no se deja domesticar por el mismo. Retoma el último tramo del análisis de Gisela y la resonancia en el cuerpo, como efecto de la jaculatoria del analista cuando interviene diciendo “mancha o vinchuca” juego de significantes que surgen de una reminiscencia de la analizante en su infancia. Esta operación del analista pone en evidencia la satisfacción que marca el final y ese resto ineliminable, ese goce que no cambiará pero que le permite darse maña para el trabajo de Escuela.

Los escritos compartidos de las expositoras en la mesa, orientan la práctica y la formación, como así también abren a la conversación, despertando interés por la interpelación mutua entre la mesa y los distintos participantes.

M. Candela Yarade